El gobierno de los Estados Unidos cree que la inteligencia artificial (IA) es crucial para la seguridad nacional y ve a China como un competidor en este campo. Estados Unidos busca utilizar la IA para mejorar la ciberseguridad, la contrainteligencia y otras áreas para evitar ser sorprendido estratégicamente por potencias rivales. El gobierno estadounidense cree que quien lidere el desarrollo y la implementación de la IA tendrá una ventaja significativa en el escenario global. Para lograr esto, Estados Unidos está invirtiendo en la investigación y el desarrollo de la IA, atrayendo talento global en el campo y buscando colaboraciones con aliados.